Jornada

Hay que revertir las bajas producciones
Con la mirada puesta hacia adelante y buscando aprovechar las oportunidades que se
generan en este año que comenzó complicado en producción, pero que tiene mejores
expectativas, Conaprole realizó en el marco de la Expoactiva Nacional su tradicional Espacio.
Carlos Grela, Zonal de la Cooperativa, sostuvo que el objetivo ahora es poner el foco en
cuidar a las vacas en el otoño temprano para que expresen luego su máximo potencial y así
elevar las curvas de lactancia y maximizar la producción. Además, es necesario aprovechar la
relación grano-leche con las vacas de inicio de lactancia, que son las que nos van a dar los
mayores niveles de producción.
En la actividad organizada por el Área de Producción Lechera y Relaciones Corporativas de
Conaprole, se realizó en primera instancia una puesta a punto de la situación actual del sector
y de las oportunidades que entienden que existe. “En este contexto planteamos algunas
propuestas y medidas para manejarse de aquí en más, en un año que entendemos empezó
muy complicado, con bajos precios y altos costos que se vienen arrastrando, pero que tiene
oportunidades ya que se visualiza un cambio a nivel de precios en el mercado internacional”,
sostuvo Grela.
Con respecto a la remisión, el zonal de Conaprole aseguró que el año pasado, pese a la seca, la
producción se había mantenido elevada, pero este año en febrero cayó 12% y en marzo cerca
de 6%. “A la lechería le impactan muy negativamente las épocas lluviosas. Veranos con
abundantes lluvias se asocian a otoños con producciones muy bajas”. Esto se debe a que la
producción individual baja ya que, si bien el nivel de pasturas es abundante, éstas son de baja
calidad. La abundancia de pasto y la poca liquidez de los productores llevan a una disminución
en el uso de concentrados, lo que provoca que las producciones estén entre 1 y 2 litros por
debajo de los niveles normales en esta época del año.
Grela recordó que el rodeo que está produciendo desde el año pasado, es decir, que parió en
2018, sufrió una caída en su producción de forma significativa a partir de la ola de calor que se
registró en enero, asociada también a un alto nivel de humedad. Esto provocó una baja en la
producción del 10%. “Ese ganado ya no tiene recuperación. A lo que hay que apostar ahora es
al ganado que está pariendo o que está por parir en otoño o invierno, que es la época en la
que pare el 60% a 70% del ganado. A medida que vaya transitando el otoño y el invierno, esas
vacas van a representar el mayor volumen de leche”. Por lo tanto, el planteo realizado en la
jornada estuvo orientado a hacer la diferencia con esas vacas que van a tener una buena
respuesta en las que vale la pena invertir. Además, el precio de los granos viene a la baja, por
lo que se entiende que es una oportunidad apostar a utilizar granos para revertir la caída en la
producción que habitualmente se da en esta época del año.
Por otro lado, Grela también destacó que los niveles de sólidos en la leche en los últimos años
son elevados debido a la alimentación, pero también a una apuesta genética que ha hecho el
productor buscando animales que produzcan más grasa y proteína, que es lo que realmente

hace la diferencia en precio. En particular, este año el incremento ha sido muy grande. En
marzo, los niveles de proteína rondaron el 3,5% y la grasa 3,9%. “Esto es un aspecto positivo,
porque lo que se paga son los sólidos”. Por eso estimó que en marzo el productor logrará un
mejor precio que en febrero, tendencia que se mantendrá en abril.
En la intervención dada por la Dra. Florencia Ponce de León en la expoactiva, se analizó la
evolución de la calidad de la leche de la cooperativa y se remarcó los cuidados más relevantes
a tener para los próximos meses.
Se constató una caída en la calidad de leche en los meses de enero y febrero del año en curso,
notándose ya una mejora importante en el mes de marzo. Entendiendo que estamos en un
momento clave con el inicio de la siguiente lactancia, se hizo un repaso de los aspectos más
relevantes a atender, para dar las mejores condiciones que aseguren una buena salud de ubre
para la lactancia siguiente.
Los cuidados del preparto apuntan a la higiene del potrero preparto, el fraccionar dicho
potrero para poder rotarlo en caso de deteriorase su higiene, dar condiciones de confort,
alimentación balanceada, agua en cantidad y calidad. Se destacó el cuidado de los potreros
preparto empastados como riesgo potencial de generar edema de ubre ya que sería un
predisponente para nuevos casos de mastitis sobre todo en vaquillonas.
En lo que respecta al postparto temprano los cuidados que se remarcaron como importantes
fueron la buena rutina de ordeñe con especial cuidado en el despunte previo al ordeño para
una temprana detección de mastitis y el sellado post ordeño con la cobertura total de la piel
del pezón como una de las mejores herramientas de prevención de nuevos casos de mastitis.
Por otro lado se resaltó que se está en un momento clave para chequear el correcto
funcionamiento de la máquina de ordeñe y el recambio de las pezoneras según su vida útil, ya
que es un aspecto de relevancia para no generar daños en la glándula mamaria.
Se destacó la presencia de un equipo de especialistas en calidad de leche dando soporte a los
productores que lo necesitaran, remarcando la mejora lograda en los productores atendidos
bajo un plan de control de mastitis integrado. Se queda a las órdenes para dar soporte en lo
que respecta a calidad de leche, debiendo hacer la coordinación con su responsable zonal.