Cambio de autoridades

“El objetivo principal es el precio de la leche”
El nuevo presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL) Walter Frisch,
quien sustituyó a Wilson Cabrera, destacó que continuará trabajando para lograr un mejor
precio al productor y que seguirá bregando para la unión de las gremiales lecheras de todo el
país. En el marco de la Asamblea realizada en Puntas de Valdéz, participo también el Ing.
Nicolás Lussich quien analizó la Economía Uruguaya y el Sector Lácteo, advirtiendo que tanto
la lechería como la economía nacional atraviesan un serio problema de competitividad
asociado a costos altos y un gasto público elevado que prácticamente no le devuelve nada a
la producción.
Tras asumir la presidencia de la ANPL, Walter Frisch aseguró que es un gran desafío por lo
prestigiosa que es la Asociación, la cual nació junto con la lechería nacional. “Los peores
momentos son los mejores porque están cargados de desafíos y hay mucho para trabajar”.
Frisch recordó que la ANPL está representada en casi todo el Uruguay y resaltó el trabajo de
cada zonal, además de los funcionarios de la gremial.
“El objetivo principal es el precio de la leche. Pero por supuesto que queremos tener una
visión de qué es lo que va a pasar en los próximos 10 años. Para eso tenemos que ver qué es lo
que está sucediendo hoy en países donde la lechería está más adelantada y que son nuestros
competidores. Desde allí podemos proyectar y dilucidar escenarios”. En este sentido Frisch
sostuvo que hace unos años, las situaciones que se daban en los países avanzados como EEUU
y algunos de Europa llegaban a Uruguay 10 o 20 años después. Pero ahora, todo sucede más
rápido y hay que estar preparados.
Frisch aseguró que la lechería es un rubro naturalmente eficiente, pero está afectada por
temas vinculados a costos de producción, inserción internacional y margen interno. “Mejorar
esos aspectos es una de las apuestas grandes de esta directiva”. El nuevo presidente de ANPL
sostuvo que el problema de los costos es que no logran que los resultados sean buenos y en
este sentido aseguró que no se puede apostar a una lechería que viva en una burbuja de
precio. “No podemos pretender que la leche en polvo valga 5.000 US$/ton. Eso sería nefasto
para nosotros. Tenemos que competir a 3.000 US$/ton. Sacar leche en Uruguay es eficiente y
hay cabida para todos. No necesitamos subsidios; lo básico es que se debe como País
acomodar costos internos y a eso nos vamos a abocar porque entendemos que es la clave”.
El presidente de ANPL recordó que el sector hace un año que está recabando fondos
provenientes de la diferencia de un devenido precio de leche tarifada, en donde el Ejecutivo
no ha resuelto en forma clara cómo volcarlo al productor. “Hay rezagos en el precio de la leche
que tenemos que eliminar. No podemos olvidar que hoy entra leche con una clara deficiencia
de cargos impositivos, dejando el valor muy por debajo de nuestro precio. Todo esto lo
tenemos que resolver junto al Poder Ejecutivo”.
Frisch resaltó que continuará bregando por la unión y el trabajo conjunto con el resto de las
gremiales, ya que entiende que todos los que produzcan leche deben estar juntos,
independientemente de la industria a la que remitan.

En tanto Wilson Cabrera, tras dejar la presidencia de la ANPL, realizó un balance positivo de
estos dos años al frente de la gremial y agradeció la colaboración, tanto de sus compañeros de
directiva como de los funcionarios que acompañaron este proceso. “Tuvimos que seguir una
reestructura que ya había comenzado, por eso destaco el apoyo de los funcionarios”. Recordó
que en Conaprole, donde se despeñaba como directivo, había muchos funcionarios que ponían
“palos en la rueda. Si hubiésemos tenido en la ANPL el sindicato que tenemos en Conaprole
la gremial hubiese tenido que cerrar”.
A nivel económico hoy la ANPL está equilibrada, explicó Cabrera. “Mejorar el resultado de los
números no es fácil para cualquier empresa o institución”, por lo cual resaltó el esfuerzo en
este sentido. En cuanto a lo gremial, se destaca la unión entre las asociaciones de productores
lo que Cabrera consideró fundamental. “No podemos hipotecar la chance de un productor
porque tengamos discrepancias entre nosotros”.
Cabrera aseguró que continuará apoyando en la ANPL, buscando lo mejor para los
productores. “Voy a seguir empujando para que las cosas lleguen a buen fin. Mi padre me
enseñó que mañana hay que hacer las cosas mejor de lo que las hacemos hoy”.
Sobre el relacionamiento con el gobierno, señaló que, si bien muchas veces discreparon,
lograron un diálogo muy franco. “Si hay una cosa que añoro de tener que irme, es hacerlo
cuando tenemos la mejor relación con el gobierno. Me satisface saber que logramos que nos
escucharan, algo que no podíamos hacer al comienzo de mi mandato”.
Análisis del sector y la economía
En tanto, el Ing. Agr. Nicolás Lussich expuso en el marco de la Asamblea realizada en Puntas
de Valdéz sobre la situación de la Economía uruguaya y el sector lácteo. En este sentido
comenzó recordando que hasta 2014 la economía tenía tasas de crecimiento elevadas que
rondaban el 6% y 8%, explicada por un sector forestal con inversiones importantes, una
producción agrícola creciente, precios internacionales muy firmes, una fuerte demanda china y
un crecimiento de las economías de la región.
Sin embargo, el ciclo de altos precios de los productos de exportación culminó y las economías
de la región ingresaron en una crisis muy fuerte, provocando una desaceleración de la
economía uruguaya que en 2015 se estancó. “De allí en adelante se vio un crecimiento más
moderado y con bases más frágiles, basado en el consumo y con inversión en retroceso”.
Analizando la situación actual, Lussich sostuvo que el déficit fiscal es el principal problema
que tiene la economía uruguaya. “El estado gasta 10 pesos y recauda 9. El otro peso lo tiene
que conseguir endeudándose. Cuando cayeron las exportaciones, bajaron los precios
internacionales y entraron en crisis los países de la región, y el Estado siguió gastando cada vez
más”.
Recordó que cuando disminuyeron los precios internacionales, cayeron las exportaciones pero
el gasto público siguió aumentando, además de destacar que la calidad de ese gasto no es
buena ya que el retorno a la producción es muy bajo.

En cuanto a la lechería, Lussich recordó que tuvo dos grandes etapas. Una hasta 2014
duplicándose la producción, lo cual consideró muy destacable ya que logró crecer en menos
área, y la otra después de 2014 cuando los precios bajaron, la producción se estancó y cayó el
número de remitentes.
Todo esto se enmarca además dentro de un problema de competitividad. Lussich explicó la
relación del precio del producto con lo que cuesta elaborarlo. Sostuvo que la ecuación se está
complicando porque más de la mitad de la estructura son costos variables. Sin embargo, los
servicios externos son los que más han subido, haciéndolo por encima del precio del producto.
Los costos de mano de obra, directa o indirectamente, también han subido más de lo que se
ha incrementado el precio el producto. “Eso, por muchos años, se logró cubrir teniendo más
productividad”.
Por otro lado, Lussich analizó si la industria le está trasladando al productor el precio justo.
Recordó que el mercado internacional estuvo muy complicado, tendencia que se viene
revirtiendo lentamente en los últimos meses retomando el precio de la leche por encima de
los 3.000 US$/ton. “Según los últimos datos del Instituto Nacional de la Leche (INALE) a enero,
si la industria estaba recibiendo 100 US$/lt, el productor estaba recibiendo 55 US$/lt. La
participación del productor en el precio industrial estaba 4 puntos por debajo del promedio.
Estos son datos fríos. Pero sí quiero decir que los mismos problemas que tiene el tambo, los
tiene la industria”.
En cuanto al mercado internacional, Lussich sostuvo que ha habido muchas crisis climáticas en
varios países, provocando problemas en la producción. Sin embargo, la Unión Europea está
con un empuje importante, lo que puede catalogarse como una amenaza, mientras que Nueva
Zelanda también aumentará la producción.
A este escenario se suman las dificultades en la política de inserción internacional de Uruguay
que está muy restringida y limitada. “Cuando en este partido te quedas quieto, los contrarios
avanzan y vas perdiendo espacio”. De todas formas resaltó la ductilidad de la industria lechera
para adaptarse a cambios que han sido muy fuertes. Analizando los mercados, Lussich aseguró
que Venezuela desapareció, Argelia emergió y Brasil seguirá siendo clave para Uruguay.
Por último sostuvo que la base social lechera está en problemas, mientras que el país no
pudo aprovechar las oportunidades de inserción internacional que sí aprovecharon nuestros
competidores. Además, recordó que la lechería se va a tener que acomodar a los cambios en
la forma de producir asociados a la automatización, así como atender a las nuevas demandas
ambientales y de bienestar animal.