“NECESITAMOS ACUERDOS COMERCIALES PARA COMPETIR EN EL MUNDO”

A pedido de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL) se realizó la Asamblea de los 29 en la cual la directiva de Conaprole dio a conocer la realidad de la cooperativa y sus perspectivas a corto y mediano plazo.
Tras la misma, Álvaro Ambrois presidente de
Conaprole, se refirió a la preocupación por el acuerdo Unión Europea -Mercosur, asegurando
que claramente el sector lácteo se verá perjudicado. Agregó que, si bien el mercado
internacional se ha recuperado, sigue siendo muy volátil, por lo que se continuará con la
definición del precio de la leche mes a mes, y sostuvo que se sigue trabajando para mejorar
la eficiencia a nivel industrial para disminuir los costos de producción y poder ser más
competitivos.
¿Cómo se observa desde Conaprole el acuerdo Unión Europea (UE)-Mercosur?
Objetivamente creo que no es un buen acuerdo para el sector. Cancillería y los negociadores
de nuestro país estuvieron mucho tiempo trabajando con la Cámara de la Industria Láctea
(CILU) pero esto no es lo que queríamos. Salió lo que salió y no es bueno. Cancillería sabe que
no es lo que pretendíamos, pero lógicamente ellos miran el Uruguay en su conjunto y la
economía como un todo. En los acuerdos siempre hay ganadores y perdedores y claramente el
sector no fue el ganador. Yo lo volví a hablar con el canciller (Rodolfo Nin Novoa) y el reconoció
que no era lo que se había hablado. Pero las negociaciones tienen estas cosas. Ahora lo que
nos queda es ver si los ganadores de este acuerdo compensan a la lechería.
A Conaprole en particular, ¿qué es lo que le preocupa de este acuerdo?
La mayor preocupación es la posibilidad que se genera con el ingreso de un producto que es
subsidiado. Estos pueden ingresar a Brasil pero también pueden entrar en Uruguay. Estamos
perforando nuestras ventajas con un producto que es subsidiado. Nosotros no tenemos
problemas en competir. Pero queremos ver también qué oportunidades se nos abre de colocar
el mismo volumen que ellos en el bloque europeo. Hay que ver si esta competencia desleal se
puede mitigar de alguna forma.
¿Qué respuestas les dio el canciller?
Él nos recordó que este acuerdo va a llevar dos años para que entre en vigor y 10 años de
desregulación. No es un tema de resolución urgente, pero a nosotros nos preocupa
enormemente el final de la película. El trató de minimizarlo con el tema de los tiempos que
esto lleva y en donde van a intervenir diferentes jugadores políticos. También remarcó la
fuerza de Brasil para que el acuerdo saliera tal cual. Ni hablar de la UE y de la relativa poca
fuerza de Uruguay para defendernos. Quedaron planteadas las necesidades de compensación
de los ganadores hacia los que no lo somos. Nosotros, como todos sabemos, necesitamos
imperiosamente acuerdos que nos abran posibilidades en el mundo y que nos permitan salir
de estas desventajas que Uruguay tiene desde el punto de vista arancelario. Por eso remarco
un poco el compromiso que tratamos de generarle al canciller de que, si bien en ésta
perdimos, necesitamos ahora ganar con Corea o con China.
¿Qué importancia podrían tener estos destinos?
Yo pongo siempre el ejemplo de Corea porque era un cliente muy fuerte y estable de
Conaprole, fundamentalmente en muzzarella, pero EEUU hizo un acuerdo hace ya 10 años
donde logró la desregulación del 35% de sus aranceles, quedando nosotros fuera de mercado.
Más allá del reconocimiento de la calidad de nuestros productos, no pudimos sostener al

cliente por la diferencia de precio. Lo hicimos durante un período para no perder los clientes y
esperando alguna posibilidad de mejora arancelaria, pero luego no pudimos sostenerlo.
Formulas infantiles es una apuesta fuerte de la cooperativa y este producto está dentro del
acuerdo. ¿Ya está funcionado la planta que construyo Conaprole?
Si, ya está operativa. Fueron US$ 35 millones de inversión. Ya iniciamos unas mezclas hechas
específicamente para dos clientes mexicanos con quienes ya hemos transitado mucho en el
conocimiento de Conaprole en el tema de alimentos nutricionales; ya visitaron la planta,
vieron la calidad de las inversiones de la cooperativa y han destacado el prestigio de
Conaprole. Tras recibir las muestras solo quedaría el visto bueno para poder operar.
En la Asamblea de los 29 se presentó la situación de la cooperativa. ¿Cómo la define y cómo
será el cierre de este ejercicio?
Todos sabemos que venimos muy ajustados tras cuatro años muy difíciles. Felizmente, si nos
paramos hace un año atrás, vemos que ha habido un cambio muy interesante en el mercado.
Esto es bueno y se lo hemos comentado a los productores. Lo que nos muestra todo esto es la
variabilidad que tienen los mercados. Esta es una característica que se da, lo cual nos hace ser
muy prudentes en la fijación del precio. De todas formas, vemos que el escenario claramente
ha cambiado. La idea es ir fijando el precio mes a mes para que estas variabilidades que se
dan, nosotros la podamos absorber y manejar con la mayor certeza posible.
¿Estiman que se van a poder reducir las pérdidas de la cooperativa?
Sabiendo de las necesidades de los productores forzamos bastante el ejercicio y esto va a
hacer que seguramente pasemos la raya en términos de prudencia, pero siempre dentro de lo
manejable, como ocurrió en el ejercicio anterior.
Mirando hacia adelante, ¿puede haber una recuperación razonable del precio al productor?
Esa es la expectativa que tenemos. Lo que es bueno dejar claro es que en esto no hay que
esperar cambios muy marcados. El que sigue lo que está pasando con los mercados
internacionales sabe que cuando los precios estuvieron muy abajo, Conaprole incluso pagó
más de lo que el mercado permitía. Es claro que no podemos esperar cosas maravillosas, pero
hay que destacar que hubo un cambio de tendencia.
¿Cómo están trabajando en el tema costos de la cooperativa?
En la Asamblea de los 29 pusimos mucho foco en ver cómo se trabaja constantemente para
mitigar los costos. Creo que la gente quedó satisfecha de ver cómo se busca trabajar en cada
una de las líneas de producción sobre objetivos muy concretos. Mismo en el área comercial
intentamos mejorar los precios con relación a los que negocia Fonterra en el mundo. Todo eso
no alcanza porque la caída de precios a nivel internacional fue muy marcada y en términos
relativos es muy difícil de absorber esa caída con ajuste de costos. Se está trabajando en esto
con un enorme compromiso de las distintas áreas de la cooperativa y eso quisimos mostrarlo
en la Asamblea. De todas formas no somos ajenos a lo que pasa; muchos de los costos son
costos país y trascienden las posibilidades de Conaprole como lo son la energía o las tarifas en
general. Pusimos el ejemplo de la sustitución del fuel oil por leña que, si bien tiene muchas
complejidades, generó un ahorro de US$ 2,3 millones.
La tecnificación que viene realizando la cooperativa, ¿se ha traducido en ahorro?

En los últimos 10 años Conaprole procesa un 50% más de leche con los mismos operarios. Esto
claramente muestra que hay una mejora en la productividad. Que no es suficiente lo tenemos
claro, pero por ese camino vamos transitando y tratando de seguir mejorando en esos
indicadores. No es un tema menor manejar con los mismos operarios un 50% más de leche, y
más teniendo en cuenta que tuvimos que agregar gente al área de efluentes o para el manejo
de la leña. Por eso creo que se muestran mejoras en eficiencia y productividad. Hay un camino
para recorrer en cuanto a la cantidad de horas hombre para el proceso de la leche. Nos
preocupa no poder avanzar tan rápido como quisiéramos, pero hemos invertido en
automatismos y equipamientos.
¿Cómo está Conaprole la capacidad industrial?
Conaprole no tiene capacidad ociosa. En el pico de zafra estamos al límite de nuestras
posibilidades. Cuando uno tiene que dimensionar el equipamiento es para ese momento.
Nosotros tenemos que recibir la leche todo el año. Conaprole ya analiza necesidades de
incremento de capacidad por el propio crecimiento en la producción de leche.
Algo que se le critica a Conaprole es cómo se vende al mundo, ¿qué opina de estos
cuestionamientos?
Mi visión es totalmente opuesta. Por supuesto que siempre se puede mejorar, pero Conaprole
tiene un equipo comercial de altísimo nivel, muy serio y que nos permite estar muy bien
representados en el mundo. Cuando uno va a visitar clientes comprueba la imagen de
Conaprole, ya no por sus productos que es lo básico y más importante, sino también por su
imagen de empresa seria y confiable. Por ejemplo, si nos comparamos con Fonterra, en los
últimos 10 años hemos vendido mejor salvo aquel año en el que generamos el Fondo de
estabilización de precios. O sea, si nos comparamos con el mejor exportador de lácteos del
mundo, vemos que incluso vendemos mejor y eso muestra un buen desempeño que tenemos.
Por supuesto que no nos conformamos y queremos mejorar.
También hay que ver de qué manera Conaprole ha ido avanzando en mercados que no existían
para el Uruguay como lo es Rusia en el cual nuestra manteca es preferida en lugar de la
manteca de Fonterra. También destaco el avance que hemos tenido en China donde, a pesar
de las dificultades arancelarias o culturales porque ellos históricamente se abastecen de
Australia o Nueva Zelanda, hemos logrado ingresar. Ahora tenemos señales de alarma con esto
del acuerdo UE-Mercosur. Para nosotros el Mercosur era el único lugar donde teníamos
ventajas arancelarias en el caso concreto de Brasil. Por eso creo que para mejorar siempre hay
margen, pero Conaprole accede a más de 50 mercados en el mundo, creciendo en lugares que
ni se sabe que existen con una presencia importante y un reconocimiento de la marca
Conaprole.
Siguen cerrando tambos. ¿Cómo analizan las pérdidas de productores?
Para nosotros es una preocupación enorme. Conaprole nació para ser una herramienta que
permita el desarrollo de sus productores. Es claro que en cierta medida tenemos muy
restringido lo que podemos hacer porque somos tomadores de precios, no incidimos en el
mundo y por supuesto que en la interna y en los costos país, incidimos poco. Por eso nuestra
obsesión es hacer las mejoras necesarias y urgentes para seguir adelante, pero tenemos
restricciones.
Estamos en un año electoral, ¿cómo ve el escenario?

Nosotros de política no opinamos. La cooperativa lo que sí tiene que hacer es adaptarse a las
situaciones que se den. Desde nuestro lugar debemos trasmitir la importancia de la
competitividad y que las condiciones favorezcan a un sector netamente exportador; esa es
nuestra responsabilidad y obligación.