EL GRAN DESAFIO DE NUEVA ZELANDA PARA AMNTENER SU PRODUCCION


Bajo el título Sistema de Extensión y Co- Innovación en Nueva Zelanda, la leader del grupo
bajo el mismo nombre de Dairy NZ, Virginia Serra, realizó su presentación en el foro de INALE
analizando cuáles son las claves de una de las lecherías más eficientes y rentables del
mundo. La especialista uruguaya explicó en qué consta la extensión, la cual parte de la base
de tener claro cuál es el sistema de producción rentable para el país. “Si no tenemos claro
eso y no lo podemos articular, es imposible extender un mensaje”.
Además de determinar cuáles son las bases para un sistema de producción rentable, Serra
sostuvo que es fundamental el trabajo en conjunto. “Tiene que ser una estrategia del sector
que todas las organizaciones trabajen juntas para lograr los objetivos. No es fácil, pero no
hay otra cuando sos un país chico como Uruguay o Nueva Zelanda”. Un elemento
fundamental es el rol del productor. Para Serra es clave que técnicos y productores trabajen
lado a lado para encontrar soluciones a los desafíos que se presentan.
“Para una producción rentable, los puntos claves son bajos costos de producción, producir y
consumir la mayor cantidad de pasto posible, tener una vaca adecuada al sistema, de buena
genética y bien manejada, además de cuidar la inversión por hectárea”. En este sentido agregó
que el sistema de menor riesgo es aquel que tiene un bajo costo por kg de sólido producido, y
para esto hay una alta correlación entre pastura consumida y rentabilidad.
Además, sostuvo que es fundamental tener un buen gerenciamiento y manejo de la
información. Serra agregó que la extensión y transferencia de tecnología son fundamentales,
razón por la cual los mensajes que le lleguen a los productores deben ser simples. A su
entender, el futuro de la extensión estará en el desarrollo de grupos de productores con
intereses comunes. Además, será necesario tener más conexión con consultores privados, que
haya más uso de plataformas digitales y mayor participación de investigadores en la extensión.
Por otro lado Serra explicó en su presentación que el sistema de producción utilizado hasta
ahora necesita ajustes ya que se han presentado desafíos como el bienestar animal, el
cambio climático, la calidad del agua, los recursos humanos y la reputación de la industria.
“En Nueva Zelanda, al no haber otras industrias, el sector agropecuario es el principal
responsable del impacto ambiental. Por lo tanto, resulta un gran desafío mantener la
rentabilidad reduciendo los efectos en el ambiente, y eso tarde o temprano le va a llegar a
todo el mundo”.
En este sentido, por ejemplo, sostuvo que el uso de fertilizantes ha sido una de las razones que
explicaron el aumento de la productividad. Sin embargo, se está buscando bajar su uso sin
afectar la producción y para eso hay que experimentar. También resaltó que hay diferentes
especies para sustituir el raigrás o el trébol blanco, las cuales hay que aprender a manejar para
sacar con ellas la misma cantidad de leche que con las otras variedades.
Por último, Serra manifestó que la rentabilidad promedio en Nueva Zelanda es de 3 a 4% en el
caso de los que son dueños de la tierra, con un precio que ronda entre US$ 3,94 y US$ 4,27.
“Conociendo al productor neozelandés, va a encontrar las soluciones a los nuevos desafíos. Esa
es la actitud que tienen ante las dificultades. Pero en ese proceso es importante no
desencantar a las generaciones jóvenes que son el futuro”.

Nueva Zelanda en números
Son 12.000 predios, 5 millones vacas, 1.8 millones ha, 3% producción mundial, 23 billones
Litros, 95% exportación y Fonterra procesa 95% de la leche.
Los ingresos son 8.9 billónes de USD$ y esto representa el 26% Ingresos del País